Contrastar, ¿para qué?
Ignacio Blanco
Secretari de comunicació i Portaveu de la Comissió Executiva d’Esquerra Unida del País Valencià
Desde hace un par de años soy el responsable de comunicación en la Ejecutiva de Esquerra Unida del País Valencià (EUPV). Un cargo que, como todos en esta organización, me procura mucho trabajo y bastantes quebraderos de cabeza. Tenemos que lidiar con la poca atención de los medios, cuando no su manifiesta hostilidad hacia nuestras posiciones políticas, que ciertamente no suelen ser “populares”.
Durante este tiempo he conocido a muchos periodistas y a algún directivo de medios de comunicación, y he comprobado lo que es un secreto a voces: la degradación de la profesión. Las causas pueden ser múltiples, y seguro que la precariedad laboral es una de ellas, pero es un hecho que las noticias son cada vez más un corta-pega de comunicados o declaraciones. Se está perdiendo tanto el periodismo de investigación como el de análisis. Y una cosa aún más grave, que he comprobado innumerables veces, con sus contadas y honrosas excepciones: ya no se contrastan las informaciones.
Hace unos días tuvimos una muestra. El diario Levante publicó una noticia acerca de la aprobación de una ordenanza marco de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias sobre la prostitución, la mendicidad, el botellón y otro tipo de actividades molestas en el espacio público, en la que se afirmaba lo siguiente: "El texto cuenta con un amplio respaldo político. El portavoz de la FVMP recordó que lo aprobó por unanimidad el pleno de la federación y cuenta con apoyos de municipios como "Polinyà del Xúquer de Esquerra Unida, Torrent del Partido Popular o Muro d'Alcoi del Bloc".
Entiendo que al creer que EUPV apoya una norma que mezcla asuntos tan variados con un único enfoque represivo, mucha gente de izquierdas se sorprendiera e incluso indignara. Más lo hicimos Estefania Candel, responsable de política municipal de EUPV, y yo al leer la noticia a primera hora de la mañana. Principalmente porque ERA FALSA. Nuestro portavoz en la Federación no sólo votó en contra sino que expuso por escrito nuestros argumentos. Así que rápidamente nos pusimos en contacto con el periodista y sacamos una nota de prensa desmintiendo la noticia y aclarando nuestra posición radicalmente crítica y contraria al texto que han aprobado PP, PSOE y Bloc. Al día siguiente, el diario Levante no rectificó pero al menos publicó que "Médicos del mundo y EU rechazan la norma contra la mendicidad y la prostitución".
Sin embargo, el daño ya está hecho, pues siempre habrá quien lea una noticia pero no la otra. Nos ha sucedido muchas otras veces con acusaciones, tergiversaciones o confusiones interesadas que los periodistas no han tenido la precaución, ni la profesionalidad, de contrastar con nosotros. Y no será porque no tenemos los teléfonos abiertos las 24 horas. En este caso, al menos, el periodista puso las afirmaciones en boca del portavoz de la FVMP, pero en otras ocasiones los medios han vertido afirmaciones taxativas que no se sostenían en contraste con los hechos objetivos y demostrables.
Los malos periodistas aplican aquella máxima de "que la realidad no te estropee una buena noticia", y luego los lectores incautos repiten falsedades con la cita de autoridad de "lo he leído". Lamentablemente.