| ¿Hasta
cuándo, Sr. Font de Mora?
José Antonio Fernández
Cabello
Coordinador Local de Esquerra Unida de Alicante
Con la publicación, el 10
de junio, de la Orden de la Conselleria de Educación, estableciendo
formas de organización pedagógica para impartir la
materia Educación para la Ciudadanía y los Derechos
Humanos en la Educación Secundaria Obligatoria, el Conseller
Font de Mora consumaba la amenaza que en su día anunció
el Presidente de la Generalitat, F. Camps, de que en la Comunidad
Valenciana dicha asignatura se impartiría en lengua inglesa.
Lo que parecía una broma de mal gusto, se convirtió
de hecho en una estrategia perfectamente concebida y planificada
de boicot a una asignatura de la LOE que desde su nacimiento fue
demonizada por los sectores más conservadores e integristas
de la sociedad española, la jerarquía eclesiástica,
la Confederación de Padres Católicos de Alumnos (Concapa)
y el Partido Popular.
Se iniciaba así una de las
etapas más negras de la historia de la educación en
España y en el País Valenciano.
Las amenazas y las presiones a los
profesores y a los centros han supuesto la mayor agresión
que se conoce en tiempos democráticos a la dignidad del profesorado
y a los derechos de alumnos y padres convertidos en rehenes de la
estrategia política del gobierno de Camps contra la LOE.
Lo que ni Camps ni Font de Mora
esperaban era la contundente y generalizada respuesta de la comunidad
educativa y del profesorado, las multitudinarias manifestaciones,
encierros, asambleas, etc, que son el mejor exponente del rechazo
que la política educativa del gobierno valenciano ha provocado
en la opinión pública. Font de Mora es el Conseller
con peor valoración del Consell y Camps experimentará
en breve una caída significativa de la suya.
Y esto no ha hecho más que
empezar. El 10 noviembre se reanudaron las movilizaciones, el 29
se anuncia una multitudinaria manifestación en Valencia y
el 17 de diciembre el sistema educativo valenciano se paralizará,
respondiendo a la convocatoria de huelga por parte de las Plataformas
en Defensa de la Escuela Pública a lo largo y ancho del País
Valenciano.
Pero ¿qué profundas
razones pueden explicar la tozudez del Presidente Camps y del Conseller
Font de Mora en la cuestión de Educación para la Ciudadanía
a pesar del coste que les está suponiendo las movilizaciones?
¿Qué les lleva a sostener y aumentar el pulso a la
comunidad escolar en el territorio valenciano y hasta cuándo
están dispuestos a sostenerlo?
Desde mi punto de vista, esas razones
existen.
Unas responden a una táctica
elemental de un gobierno como el valenciano cuya política
educativa presenta un balance desastroso. Se trata de levantar una
cortina de humo para entretener a la opinión pública
y desviar la atención de los gravísimos problemas
estructurales que presenta el sistema educativo valenciano: que
la Comunidad Valenciana es la tercera en índices más
altos de fracaso escolar de España, con el 36’4 % de
alumnos que no obtienen el Graduado en Secundaria, que en los Presupuestos
del año 2009 los gastos de funcionamiento de los centros
de Primaria van a sufrir un recorte de 3.525’16 miles de euros
(- 4’25%) y los de Secundaria de 10.189’93 miles de
euros (- 9’67%), que las partidas de inversiones en construcciones
de centros de Primaria se van a reducir 1.880’72 miles de
euros (- 10’37%) y en Secundaria 1.735’70 miles de euros
(- 8’59%), mientras se aumentan significativamente las partidas
para conciertos con la enseñanza privada en etapas no obligatorias:
1.705.040 euros para Ciclos de FP de grado medio (+ 6’5%)
y 1.283.980 euros para concertar el Bachillerato (+ 6’2%),
que existen alrededor de 1.300 barracones en vez de aulas en los
que estudian más de 25.000 estudiantes, o que estamos en
una comunidad en la que no existe oferta de plazas públicas
0-3 años.
Otras razones se enmarcan en la
estrategia partidista de confrontación que el PP, con el
apoyo de los sectores más reaccionarios de la sociedad, viene
desarrollando contra el Gobierno del Estado. En este caso el caballo
de batalla es la LOE y concretamente la asignatura de Educación
para la Ciudadanía.
Desde la promulgación de
la LOE, la Conferencia Episcopal arremetió contra ella denunciando
que había introducido en el sistema educativo español
una nueva asignatura, conocida como “Ecuación para
la Ciudadanía”, cuyo objetivo es la formación
de la conciencia moral de los alumnos. El PP ha aprovechado la ocasión
para desencadenar una guerra sin cuartel con fines estrictamente
partidistas.
Invito a leer el Real Decreto 1631/2006
de 29 de diciembre (BOE 5 enero 2007) y el desarrollo del currículo
de la asignatura de Educación para la Convivencia y sus objetivos.
No verán rastro alguno del adoctrinamiento moral que la Conferencia
Episcopal denuncia, sino la preocupación por promover una
ciudadanía democrática en la misma línea en
que lo hacen distintos organismos internacionales y la Constitución
española en su artículo 1.1 cuando se refiere a los
valores en que se debe sustentar la convivencia social que son la
libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político
y, en el artículo 14, establece la igualdad de todos ante
la ley y rechaza cualquier discriminación por razón
de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier
otra condición o circunstancia personal o social.
Hay que desenmascarar al PP ante
la opinión pública y ante los ciudadanos. El Partido
Popular, el Sr. Camps y el Sr. Font de Mora pueden exaltar las bondades
del trilinguismo y la importancia de preparar a nuestros alumnos
de cara a Europa, pero hay que decir que todo esto es un disfraz
que esconde las auténticas intenciones, expresadas en numerosas
ocasiones, de eliminar la asignatura de Educación para la
Ciudadanía. Lo dice el programa electoral del PP, lo decía
el propio Rajoy en numerosos mítines durante la campaña
electoral y lo ha dicho apenas hace unos días el Presidente
del PP provincial de Alicante, José J. Ripoll: “Hay
que eliminar la asignatura” y, si la ley no se lo permite,
se buscan los procedimientos que hagan falta para impedir que se
curse. Darla en inglés en un nivel de 2º de la ESO ha sido
el procedimiento elegido por el gobierno valenciano para que no
se imparta. El profesorado reconoce que “…no se puede
cumplir el currículo de la asignatura al tener que darla
en inglés cuando los estudiantes carecen del nivel necesario
en el idioma para seguir la clase” .Objetivo cumplido.
Si bien es cierto que el Gobierno
Central y los Sindicatos han presentado recursos ante los Tribunales,
no es menos cierto que está en juego la dignidad del profesorado
y los derechos de alumnos y padres de alumnos, pisoteados una y
otra vez por el gobierno valenciano y esta situación no puede
esperar más tiempo.
Al Gobierno Central le corresponde
hacer que la ley se cumpla, hay que recordarle que existe la Alta
Inspección de Educación que nació como consecuencia
de la nueva organización política de España
en Comunidades Autónomas, a la que le corresponde entre otras
cosas:
• Comprobar la inclusión
de los aspectos básicos del currículo dentro de
los currículos respectivos y que éstos se cursan
de acuerdo con el ordenamiento estatal correspondiente.
• Comprobar el cumplimiento de las condiciones para la obtención
de los títulos correspondientes y de los efectos académicos
o profesionales de los mismos.
• Velar por el cumplimiento de las condiciones básicas
que garanticen la igualdad de todos los españoles en el
ejercicio de sus derechos y deberes en materia de educación,
así como de sus derechos lingüísticos, de acuerdo
con las disposiciones aplicables.
Póngase pues en marcha la
Alta Inspección de Educación en esta Comunidad y cumpla
con sus funciones para garantizar que la ley se cumpla. Y, en último
extremo, la propia Constitución prevee en su artículo
155 que “si una Comunidad Autónoma no cumpliere las
obligaciones que la Constitución u otras Leyes le impongan,
o actuare de forma que atente gravemente al interés general
de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente
de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido,
con la aprobación por mayoría absoluta del Senado,
podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla
al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección
del mencionado interés general.”
¿Qué más agravios
tendrán que soportar los profesores, padres y madres y alumnos
de los centros educativos del País Valenciano para que intervenga
quien tiene la obligación de intervenir para que se cumpla
la ley?
28/11/08
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